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29 mayo, 2020

Un viaje relámpago a Barcelona

Creo que uno de los destinos favoritos de todas las personas que viajan a Europa es Barcelona en España. Tal vez esa fue la razón por la que yo también tenía que ir a este destino. A diferencia de América del sur, en Europa viajar en avión no es tan complejo por el asunto de precios y la diversidad de aerolíneas que  existen.

Compré los tiquetes con unas 3 semanas de anticipación y los pude conseguir en unos 160 euros ida y vuelta desde Ginebra. Debo aclarar que buscándolos mejor se podrían conseguir casi por la mitad del precio. Hay diferentes maneras de viajar en Europa, incluso hay una fuerte competencia entre los trenes, los buses, los vuelos y viajar en carro compartido. La manera de decidir pasa más por un asunto de hacer un balance entre presupuesto y tiempo.  En mi caso como el problema era más de tiempo que de dinero (Aunque también lo tuve en cuenta para elegir la fecha) seleccioné volar. Como vivo en Suiza, todo viaje empieza con un tren. Tomé un tren que me llevara desde Lausana hasta el aeropuerto de Ginebra, este trayecto se demora aproximadamente 50 minutos y el costo varía entre 4 euros y 20 euros.

Viajar en tren es una experiencia interesante, puedes ver el paisaje que te rodea y además puedes mirar un poco de la cultura del país al mirar a sus viajeros en el tren. Yo tengo un problema y es que no tengo el vicio latino de llegar con el tiempo preciso, por lo que llegué con tiempo de sobra y me quedé con mi amigo tomando un café en el aeropuerto, luego hicimos todo el proceso de embarque que no es complicado. Luego de que entras a Europa, viajar por sus aeropuertos es relativamente sencillo. Tomamos un vuelo en la aerolínea low-cost de Iberia llamada Vueling. La verdad he viajado en las dos aerolíneas y no noto una gran diferencia entre los servicios que ofrecen ambas. El vuelo se demoró una hora y 10 minutos, llegamos al aeropuerto de Barcelona y desde ese mismo momento analizamos que todo estaba en catalán y español. El transporte a la ciudad no es complicado, hay tanto tren como buses. Tomamos un bus que nos costó alrededor de 5 euros y nos dejó en la plaza Espanya (Plaza España). 

Desde el mismo momento en que me bajé del bus noté una gran diferencia entre Suiza y Barcelona. Empecemos con el asunto del clima. Mientras que en Ginebra estaba a 2 grados, Barcelona nos recibió con unos agradables 14 grados. Mientras que en Suiza las ciudades son bastante pequeñas, Barcelona es una metrópoli. Mi primera impresión fue estar en una ciudad latina, varios factores me hicieron pensar eso; 1) es enorme, 2) sus calles estaban llenas de movimiento y de vida nocturna, 3) la mayoría de construcciones son en ladrillo, 4) se escucha español por todo lado y 5) hay ese caos que hace que una ciudad sea interesante.

En Barcelona nos quedamos en un Airbnb, esta es una buena opción para tener un alojamiento personal y económico, aunque si comparamos precios con otros países, hospedarse en un hotel puede ser una buena opción. En nuestra primera noche comimos una buena paella y unas buenas tapas. Fuimos a las ramblas y entramos en el museo erótico, lo cual cuesta alrededor de 12 euros la entrada. Luego de mirar la historia del sexo a través de la historia y las culturas entramos en un bar de unos kosovitas y empezamos con la tradición de tomarnos unos chupitos y una buena jarra de cerveza. Los precios no están mal, por lo que salir de cervezas y chupitos no es algo imposible. Luego ese latino que vivía en nosotros se despertó en nosotros y nos hizo ir a un bar latino que se llama The Bunker. Este bar queda cerca de la plaza Catalunya y entramos por un par de cervezas y a escuchar buena música. Es un buen lugar para ir a bailar un poco. Luego de estar por un par de horas, quisimos cambiar un poco y visitar algo más local, por lo que terminamos en una discoteca que se llama Apolo, creo que es súper famosa porque cuando llegamos (Era aproximadamente las 3:30 a.m) había una fila de mínimo 200 personas esperando entrar. La entrada nos costó unos 20 euros. Apolo es enorme y bueno si les gusta la electrónica no está mal, yo disfrute un poco aunque siendo sinceros la electrónica no es lo mío. Salimos del Apolo y volvimos hasta nuestro apartamento, llegamos casi a las 7:30 a.m. Reflexión del día, Barcelona es una ciudad bastante nocturna con diferentes propuestas para diferentes gustos, caminar por la calle es seguro, aunque no se sienta tan seguro como caminar por las calles de Suiza.

En nuestro segundo día, decidimos ir a los lugares típicos de Barcelona. Antes de continuar deben saber que Barcelona tiene una alta vocación por el turismo, por lo que van a ver turistas todo el año y además de ello pueden sentir que algunas cosas son ficticias y que fueron construidas solo para el turismo, en mi caso no importaba ya que para ir a aquellos sitios quería perderme entre las calles de la ciudad. El sistema de transporte es muy bueno, fuimos al metro y en las máquinas expendedoras compramos un tiquete que dura 24 horas (8 Euros) y puedes tomar todos los tipos de transporte que estén dentro de los límites de la ciudad. Si tienen algún problema o no saben cómo llegar en las maquinas del Metro esta la opción de hablar con alguien, yo de cariño le puse Siri. Las personas que atienden son bastante amables y te darán toda la información que requieras con relación al transporte.

Entre los sitios que conocimos estuvieron la famosa Sagrada Familia, al no saber cómo funcionaba pecamos de ingenuos y cuando llegamos no había tiquetes para entrar a la iglesia, por lo que les recomiendo que compren los tiquetes por internet. Aun así la vista de la iglesia y su construcción es impresionante. También estuvimos en Arena Barcelona, el cual era una plaza de toros que fue transformada en un centro comercial y que en su parte superior puedes encontrar una especie de balcón para ver la ciudad (lo súper recomiendo). Otro de los sitios que visitamos fue el Park Güell, un sitio que queda en una especie de montaña de la ciudad. El parque tiene una parte que es gratuita y otra que es paga, pero luego de las 7 p.m puedes entrar sin ningún costo. Este parque es interesante porque tiene algunas construcciones diseñadas por el famoso arquitecto Gaudí, además tiene unos senderos ecológicos bastante bellos y en la parte superior del parque tienes un mirador a la ciudad.  

Nuestro siguiente destino fue el barrio Gótico; este sitio es bastante interesante, sus calles son angostas, su arquitectura es bellísima y a cada lado vas a encontrar un sin número loco de restaurantes a lado y lado, además de bares y algunas tiendas comerciales. Por ultimo fuimos al Puerto, a la zona del acuario. Aquí probamos otro de los platos que no se pueden perder y son las famosas patatas bravas (ojo son picantes). En el puerto había un evento de la ciudad gratuito y estuvimos un buen rato en un concierto de reggae.

Sinceramente pienso que Barcelona es una ciudad para estar un poco más de tiempo, es por ello que pienso que volveré en verano, quiero ver sus playas y un poco más de su vida nocturna, también quiero conocer los alrededores, algunos pueblos y también un famoso monasterio Benedictino que queda a unos kilómetros al norte de la ciudad (Montserrat).

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