29 mayo, 2020

Me enamoré del Río Amazonas

Mis viajes por Colombia siempre habían sido a la playa o a ciudades de la costa donde se realizan festivales culturales. Pero por un amigo este año cambié mi destino, viajé al Amazonas, e inmediatamente se transformó mi amor por el mar.

Mis viajes por Colombia siempre habían sido a la playa o a ciudades de la costa donde se realizan festivales culturales. Pero por un amigo este año cambié mi destino, viaje al Amazonas, e inmediatamente se transformó mi amor por el mar.

Siempre evadía las invitaciones para viajar al Amazonas, pues me imaginaba en la mitad de la selva rodeada de serpientes, tarántulas y leones. Presentía que iba a ser un viaje horrible, nada agradable, cero confortable y que iba a llegar a mi casa enferma.

Sin embargo, en una semana todos mis imaginarios cambiaron. Viajé con un amigo a Leticia (Capital del Amazonas) en los festivos de Semana Santa, ambos teníamos ganas de conocer las comunidades indígenas y la cultura amazónica. Queríamos descubrir ese mundo salvaje que describe el libro la Vorágine y vivir la magia que presenta la película el Abrazo de la Serpiente.

Pero del viaje resulto que no solo conocimos la vida en la selva, además nos dejamos llevar por el encanto del Río Amazonas, pues cuando compramos el plan, la agencia de viajes nos ofreció el recorrido por el río Amazonas entre otras actividades.

Inmediatamente la lancha empezó a navegar por el río Amazonas, comencé a sentir que ingresaba a otro mundo; un universo lleno de paz, donde habitan seres misteriosos y amorosos. Al navegar más adentro y observar la inmensidad del río me invadieron sentimientos de alegría, no podía creer lo maravilloso del lugar.

Cuando el guía nos invitó a pasar un momento de silencio y de contemplación sentí que estaba en un lugar único, la verdad no tengo palabras para expresar lo que viví. Solo sé que ha sido uno de las mejores experiencias de mi vida.

Contemplar el río Amazonas es sentir una paz única. Ahora recomiendo más el plan a la selva que a la playa.

...Cambie de amor, le fui infiel al mar, el Amazonas me enamoró.  

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